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martes, 21 de mayo de 2013

Debemos actuar con responsabilidad ante el abandono de animales

Somos unos de los países de Europa con mayor índice de abandono de mascotas. No voy a comentar nada más, seamos responsables.

miércoles, 18 de abril de 2012

Mi terapeuta y yo, emisor y receptor: hay comunicación



Sabemos de sobras que para que exista COMUNICACIÓN es imprescindible que haya un emisor que transmite un mensaje y un receptor que se encarga de recibirlo. El canal o soporte es lo de menos ya que mientras haya intención de comunicarse, se pondrán medios para que la fluidez entre emisor y receptor funcione.
Pues bien, el caso que os vengo a exponer es el de mi terapeuta y yo. Son unos años ya, desde septiembre de 2005, en los que nos hemos ido viendo y compartiendo horas juntos intentando llegar al buen entendimiento. Actualmente, con nuestros más y nuestros menos, con diálogo y mucho entrenamiento hemos ido moldeando los intereses comunes, afinidades, complicidad y metas.
No es que dedique mucho tiempo a sus sesiones, simplemente que el rato que estamos juntos intentamos exprimir al máximo nuestra unión y entendimiento. La clave del éxito es que nos vamos expresando sin temor a la reacción del otro y defendiendo eldiálogo como vía de relación. No dejamos que predomine el monólogo: se busca eldiálogo completo y equilibrado. Siempre respetando las circunstanciasla condiciónel mundo que nos rodea a cada uno.
Actualmente gozamos de un sublime estado de comunicación: la compenetración absoluta. Ya el lenguaje verbal ha pasado a un segundo plano. Nuestra comunicación actual se basa en gestos, miradas, acciones, reacciones, etc. y predomina por encima de todo el lenguaje no verbal. No nos hace falta saber en qué momento asumirá cada uno su responsabilidad, nuestra reacción o nuestra manera de hacer las cosas, llegado el momento cada uno de los papeles se intenta desempeñar de la manera más perfecta por el bien común.
Soy feliz al saber que hoy somos dos seres con una sola alma, hoy sé que existe unvínculo que no se puede romper. Hoy sé que cuando dos seres se quieren entender, el mensaje llega sin apenas esfuerzos, sin apenas gestos o palabras.
Ahora no concibo mi vida sin mi terapia de 3 o 4 veces por semana, es mi droga, y el caso es que llegó a mi por cosas del destino, yo no lo buscaba, él vino a mi porque me tocó en el sorteo de una revista con la temática especializada en su mundo y ahora no sé vivir sin él.
Os presento a mi terapeuta, Nevado, un ser sensible con ganas de comunicarse con los seres que le rodean, juguetón, con un corazón enorme y una cabeza bien amueblada. Es un comunicador nato y con dicha predisposición es imposible que no haya COMUNICACIÓN.
No hace falta decir que la comunicación no entiende de razas, colores, categorías ni especies. 
El día de la entrega del premio, septiembre de 2005

Encerrados en la cuadra porque llueve y no podemos practicar nuestro deporte favorito. No hacen falta palabras para describir el enfado que teníamos con la climatología.

Compenetración absoluta en el ejercicio

lunes, 26 de marzo de 2012

Tenencia responsable de mascotas: con amor y pasión si no, cómprate un peluche.

Mis compañeros, mis amigos y mi familia perruna.




Desde pequeña quise tener un perrito y lo pedía cada año para reyes y casi cada día al ver uno por la calle. Pero mis padres, como cualquier adulto responsable, sabiendo que los que tendrían que atenderle serían ellos siempre me decían que “cuando tengas tú casa, tendrás tú perro" y argumentos como: - pero en un piso es mejor no tener un perro, dan mucho trabajo, es una responsabilidad, no son juguetes, requieren atención, cuidado y cariño, etc. Pasaron los años con la resignación y el ansia de querer llenar ese hueco de compartir sentimientos con una mascota: tuve cobayas, hámsters, tortugas, etc. pero el perrito no llegaba.
Cuando ya me marché y viví unos años de alquiler debe ser que me mentalizaron tanto que aún pudiendo tenerlo por autorización de los compañeros de piso, no quise precipitarme hasta que no tuviera mi propia casa. Bien pues al tercer día de entrega de llaves, cuando a mi novio y a mi nos entregaron ya la casa no pude resistirlo y me fui a ver a una amiga criadora de la raza que desde pequeña me había enamorado y, sin poder evitarlo, me volví a casa con mi bomboncito negro



Verde que te quiero verde, saltos de alegría y celebración: es primavera.


Año de nieves, año de vienes y con ella están asegurados.

A partir de su llegada, la casa se llenó de alegría y siempre había un saludo emocionado al llegar a casa, un agradecimiento a mis cuidados... un amor mutuo. En mi vida hay un antes y un después de ese momento, esa perrita me dio seguridad y colmó mi mayor deseo: tener una amiga, una hija, la hermana que nunca tuve, alguien por quién sentirse feliz además de amigos y familia…llenó un vacío que tenía reprimido desde pequeña: amar a un animal por encima de todas las cosas.
Además me hizo "abuela" dos veces, la última vez en febrero de 2011, con mi perro Rohan que llegó a casa porque perdimos a la compañera de Morita, una pequinés adoptada a los 7 años y que con 16 años que tuvimos que sacrificar. De esa última camada me quedé con la más pequeña que me costó sacarla adelante porque las otras dos comían más. Las cachorritas negra y la otra rubia viven con dos amigas y voy sabiendo de ellas, sus familias también están encantadas con su compañía.

Eowyn es la pequeña y ya tiene un año, es un trasto pero también es la chispa de la vida.

Mis perros son Scottish Terrier, raza que me apasiona como habréis comprobado y que el pelaje suele ser negro pero de vez en cuando salen color trigo y de pelo duro. Suelen pesar de 8 a 12 kilos y tienen un carácter afable pero son perros bastantes independientes, si les dejas solos no se ponen a llorar y no son muy dependientes de los dueños como en otros casos. Cosa que yo valoro porque tengo amigos que lo pasan mal al dejar al perro solo porque lloran y les entra mucha ansiedad. 
Aquí la familia al completo: padre, madre e hija.

Os dejo una foto de cómo está ahora y esa mirada profunda de amor y compenetración con la que me hace saber que pase lo que pase ella siempre estará ahí para miYa lleva conmigo casi 11 años. No quiero ni pensar el día que me deje sola, ni mentarlo puedo. De momento, me ha dejado una hija, junto con Rohan que se perdió en octubre (que la persona que lo tiene no lo lleva a identificar y sigue sin aparecer), que es la herencia genética del amor que tengo por ellos. Ella seguirá dándome calor y cariño por bastantes años más. Así sea.